«Va cambiando poco a poco, pero la mujer se ha visto obligada a vivir su adicción en soledad y en silencio»
Montserrat Domínguez, Presidenta de ARAD
«El Premio Compromiso Social da visibilidad a esas víctimas de una doble vulnerabilidad, consumo y violencia de género, que carecen de un recurso para su atención integral», dice Domínguez
Diario «La Rioja», Roberto G. Lastra
Logroño
Lunes, 22 de diciembre 2025
Más de cuatro décadas de trabajo callado y sin estridencias han permitido reparar cientos de vidas en La Rioja. ARAD (Asociación Riojana para la Atención a personas con problemas de Drogas) mantiene su labor, refuerza sus programas y asistencias y, desde mayo de este año, ha puesto en funcionamiento la Comunidad GPS en favor de la atención integral a un colectivo doblemente vulnerable, las mujeres con adicción y víctimas de violencia de género, una iniciativa que se ha hecho acreedora de un galardón en los III Premios Compromiso Social de Diario LA RIOJA y Acción Social de Caja Rural de Navarra a la entidad que preside Montserrat Domínguez.
– El proyecto de ARAD Comunidad GPS acaba de ser galardonado en los Premios Compromiso Social. ¿Qué supone ese reconocimiento para la entidad?
– Pues para ARAD es muy importante, porque cualquier premio, aunque sea por este programa concreto, supone reconocer la labor del día a día de todo el equipo y, sobre todo, porque da visibilidad al problema que estamos atendiendo, con personas muy vulnerables y, en el caso de muchas mujeres, con una doble vulnerabilidad. Supone algo muy importante y, a la vez, muy bonito.
– ‘Comunidad GPS’ aborda la situación de un colectivo sometido a una doble vulnerabilidad y que carece de un recurso de atención integral. ¿Cuál es el reto?
– El primer objetivo es efectivamente que haya un recurso integral, pero antes de llegar a ello, porque sabemos que de momento es difícil, lo prioritario es que por lo menos los recursos que existen estén coordinados. Ahora mismo en La Rioja se ha logrado que todos los recursos estén colaborando muy bien, estamos en contacto entre todos y vamos a intentar a través de las reuniones periódicas que se van a mantener presionar de alguna manera para que podamos conseguir que en un futuro haya un recurso integral y que estas mujeres, con adicciones y víctimas de violencia de género, puedan estar atendidas desde el primer día en el lugar en el que se merecen estar.
– El gran paso, claro, lo tiene que dar la Administración. ¿Es receptiva de inicio?
– Sí, en un principio sí. Les ha parecido muy aceptable, lo que pasa es que, bueno, hay que ir dando pasos, porque las cosas no se hacen de la noche a la mañana. Pero por ello, haber podido poner en marcha esta Comunidad GPS en La Rioja ha sido muy importante para poder avanzar.
– Aunque el proyecto lo ha impulsado ARAD, la entidad no está sola en esta labor, se ha logrado aglutinar a todos los actores implicados en este problema. ¿Esa es la fortaleza de esta iniciativa?
– Exactamente, todas las entidades, en definitiva todo la sociedad riojana, que están relacionadas con la violencia de género están ahí. Hablamos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, las asociaciones del tercer sector, recursos públicos, la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Logroño, el Gobierno de La Rioja, la Delegación del Gobierno…
– ARAD empezó a trabajar hace ya más de cuatro décadas, pero a la mujer le ha costado llamar a sus puertas. ¿Empieza a cambiar esa tendencia?
– Sí, y menos mal. Llevamos ya cinco o seis años viendo que hay más visibilidad en cuanto al problema que tiene la mujer, aunque sigue el estigma. Pero sí, vemos que poco a poco está cambiando y si antes, hace 10 años, el 15% de las personas que atendíamos eran mujeres, ahora hemos llegado a cifras del 29%. Ha empezado a visibilizarse el problema y ellas empiezan a poder pedir ayuda y que no se sientan criticadas ni juzgadas por ello. Tradicionalmente el hecho de que una mujer sea adicta ha sido culpa suya, es vista como una mala persona, como una mala madre, como una mala mujer, como una mala trabajadora… Ahora va cambiando poco a poco, pero hasta hace nada la adicción de una mujer era en soledad y en silencio.
– Vivir todo eso en silencio multiplica el sufrimiento, ¿no?
– Sin duda. Y si a esa adicción le añades problemas de violencia o de rechazo de la familia, incluso por parte de los propios hijos, al final acaban solas y en un bucle del que no pueden salir si no hay alguien que las escuche. Simplemente con que haya alguien que las escuche y entienda su problema y que ellas puedan ver un punto de luz es muy importante.
Frente al estigma
«Ha empezado a visibilizarse el problema y las mujeres empiezan a poder pedir ayuda y que no se sientan criticadas ni juzgadas por ello»
Atención tardía
«La persona que viene a pedir ayuda suele llevar ya muchos años de adición: Los hombre llegan con 30-35 años y las mujeres, con 40-45»
Alcohol, un gran problema
«Seis de cada diez personas vienen por el consumo de algo que está admitido socialmente y del que, por la tanto, es mucho más difícil salir»
– ¿Cómo le ha ido este 2025 a la entidad? ¿Más trabajo, más demandas de atención?
– La verdad es que llevamos dos o tres años ya en los que hemos visto que va aumentando bastante la demanda. ARAD está bien y el año nos ha ido bien. Ojalá tuviéramos menos pacientes, aquí no se trata de tener más, sino de tener cada vez menos, pero lo que sí intentamos es dar la oportunidad a todos los que llaman a nuestra puerta para pedir ayuda de poder atenderles. De momento estamos un equipo bastante consolidado y hemos podido seguir adelante con todo y es lo que vamos a seguir intentando. Ojalá, si tenemos que seguir abiertos durante muchos más años, sea con disminución de pacientes, que podamos llegar a todos, pero que haya cada vez menos gracias a que la sociedad visibilice este problema y que empiece a calar en todos.
– Que haya más casos en tratamiento no es siempre sinónimo de malas noticias, sino al contrario, que van aflorando y se pueden abordar, ¿no?
– Efectivamente, eso es lo más importante, que afloren, se puedan abordar y que podamos llegar a todos ellos. Pero para eso también es imprescindible que la sociedad entienda que es un problema, porque a veces no se visibiliza como tal. Por ejemplo, nos hemos dado cuenta que hay mucha demanda de atención por alcohol, pero como está tan bien visto, entre comillas, y socialmente está bien aceptado… La adicción al alcohol es un problema grave y abarca todos los aspectos de tu vida y a eso hay que darle visibilidad y que la sociedad vea que realmente está siendo un problema muy muy fuerte.
– ¿Hay todavía que insistir en que estamos hablamos de trastornos y de enfermedades y que aquí no viene nadie por vicio?
– Claro, todavía hay gente que tiende a pensar eso, que estas personas lo hacen simplemente por vicio. Hablamos de un trastorno que se convierte en un problema grave que interfiere en todos los ámbitos, en lo personal, en lo familiar, en lo laboral… En la mayoría de los casos, además, para cuando vienen a pedir ayuda llevan más de 10 años de consumo y las mujeres incluso más. Claro. Hace poquito me llamó un chico para decirme «Tengo todo patas arriba. No tengo ganas de nada, no tengo ganas de vivir, por consumir soy capaz de cualquier cosa». Es un problema muy importante y la sociedad lo tiene que entender como tal y nadie tiene que esconderse por ello.
– ¿Qué perfiles son los predominantes? ¿Hay un rejuvenecimiento de los usuarios?
– No, seguimos casi igual, porque, como decía, la persona que viene a pedir ayuda suele ser aquella que ya lleva muchos años de adición. Aunque empieza a venir gente joven que tienen problemas y estamos detectando que puede haber también un trastorno mental, lo más habitual es que los usuarios empiecen a venir a partir de los 30 o 35 años en el caso de los hombres y a los 40 o 45 en el de las mujeres.
– ¿Qué es lo que más le preocupa a la presidenta de ARAD? Antes se ponía el foco en la cocaína, en la heroína, pero desde hace años ustedes está alertando del impacto del alcohol y de otras drogas que están menos demonizadas o admitidas socialmente. ¿Ese es el verdadero problema?
– Sí, sin duda. En ARAD el 59% de la demanda de ayuda en el caso de los hombres es por alcohol, y en las mujeres la cifra empieza a ser muy similar. Es decir, seis de cada diez personas nos vienen por los problemas de consumo de alcohol, algo que está admitido socialmente y que, por la tanto, supone que es mucho más difícil salir de ahí. Si tú sales con tus amigos y dices que no vas a beber, casi seguro que alguno te va a preguntar si estás enfermo o si te pasa algo. Aquí en La Rioja tenemos la dificultad de que todo se celebra con vino, le damos mucho culto al vino, que yo no tengo nada en contra de él, ¿eh? pero como presidenta de ARAD sí que me preocupa que ese consumo de alcohol esté tan normalizado, sea tan accesible, barato… En La Rioja tenemos por un lado esa virtud de tener muy buenos vinos y dedicarnos a ello; pero por otro eso conlleva que haya un consumo mucho más alto.
– ¿El incremento de atenciones está afectando a las arcas de la entidad? ¿Es necesaria más ayuda?
– Sí que es verdad que dependemos en el 90%, de las subvenciones de las administraciones y esas ayudas llegan hasta donde llegan, porque hay veces que nos gustaría estar más horas pudiendo atender a más usuarios, pero no podemos llegar. El resto de los gastos los cubrimos con donativos y cuotas de socios y esos apoyos siempre son muy importantes y, desde luego, muy bien recibidos. Somos una entidad declarada de utilidad pública y cualquier donativo que se nos haga puede desgravarse en el IRPF, el 80% hasta 250 euros. Las ayudas siempre vienen bien y es importante para todos, porque gotita a gotita podemos hacer mucho y seguir ayudando a tantas personas que lo necesitan. También agradecemos siempre la llegada de nuevos socios, ahora tenemos unos 380. Así que sí, cualquier interesado en asociarse, ayudar o colaborar puede hacerlo a través de nuestra web, www.aradrioja.org, donde encontrarán todo, la dirección de nuestra sede, en Madre de Dios, 3, bajo, en Logroño; el teléfono, 941 24 18 89; el correo electrónico, administracion@aradrioja.org; y la posibilidad de hacer una donación a un cuenta o por bizum.
– ¿Qué espera para el próximo año?
– Pues que hay que seguir trabajando y seguiremos, como siempre, poniendo todo lo mejor de nosotros para poder ayudar a las personas que nos necesitan. Y, claro, también vamos a continuar con el trabajo en la Comunidad GPS de La Rioja, para darle continuidad. Y por lo demás, seguro que aparecen nuevos retos y más demanda de atención, porque hablamos de adicciones con sustancias pero también sin ellas y, por ejemplo, en el caso del juego también estamos detectando casos muy graves. En este sentido me gustaría insistir en el mensaje clave de que la gente no espere y pida ayuda cuanto antes, porque hay salida. Que nadie piense, no hay nada que hacer o diga «¿Cómo me van a ayudar a mí?». Pues por supuesto que sí, hay ayuda y se puede salir. Lo primero es querer, si tú ves tu problema y quieres salir, tienes que ir, llamar a la puerta y pedir ayuda, porque se puede y hay salida, desde luego que sí.


