ARAD alerta del aumento de los «casos graves» de adicciones por el retraso en los tratamientos
La entidad, que vuelve a situar el alcohol entre las sustancias más problemáticas, señala que los hombres tardan al menos diez años en pedir ayuda y las mujeres el doble, hasta dos décadas
Diario «La Rioja», Roberto G. Lastra
Logroño
Jueves, 1 de octubre de 2026
Un problema enquistado, que no cede y que se agrava con el tiempo, muchas veces a caballo del desconocimiento social. La memoria de ARAD (Asociación Riojana para la Atención a las Personas con Problemas de Drogas) correspondiente a 2025 casi calca a su antecesora, con más de un millar de atendidos y en su mayoría con el alcohol como sustancia principal.
«Sigue con la misma trayectoria, no disminuyen los casos, van aumentando y, además, los que nos llegan son cada vez más graves, en especial con la tardanza en pedir ayuda, diez años o más en el caso de los hombres y hasta dos décadas en el de las mujeres», ha alertado este jueves Montserrat Domínguez, presidenta de la entidad durante la presentación del informe del pasado año, en una comparecencia en la que ha estado acompañada por la vicepresidenta y psicóloga, María Milagro.
Con un total de 1.035 personas atendidas, el 73% hombres y el 27% mujeres, el alcohol vuelve a situarse en lo más alto en el nivel de preocupación, muy por encima del resto de consumos, incluso algunos también altos en el ránking, como la cocaína o las anfetaminas. «Sí, es así, de hecho, en el caso de las mujeres, en el 59% de las usuarias que atendemos su sustancia principal es el alcohol y en los hombres, en el 39%, cifras muy muy altas», ha alertado Domínguez.
Entre 45 y 54 años
La otra gran preocupación de la entidad es el perfil casi inamovible de las atenciones por adicciones, donde la franja de edad mayoritarias de los varones es la de entre 35 a 44 años, mientras que las de las mujeres, sube un escalón, a entre 45 a 54 años.
«Ellas tardan casi una década más en pedir ayuda que ellos, primero poque hay mucha estigmatización todavía en cuanto al tema de las adicciones, hay muchos prejuicios porque es un problema muy desconocido por la sociedad, se sigue pensando que es un tema de vicio, que no es una enfermedad; y segundo, porque a ellas les cuesta mucho llegar a nosotros ya que tienen ese doble estigma de ser mujer y ser adictas», ha incidido la presidenta, quien sí se ha felicitado por el aumento de la detección de casos en Atención Primaria y su derivación a la entidad. «Las mujeres afortunadamente cada vez demandan más atención, aunque en la mayoría de los casos es sobre todo a través de las unidades de Salud Mental», ha añadido Domínguez. En el mismo sentido, María Milagro, ha insistido en que «vemos que es muy difícil que una mujer entre en un circuito de atención especializada de adicción de forma espontánea y, por ello, es muy importante esa labor que se está haciendo por parte de las instituciones en esas derivaciones. Si no, las mujeres no vendrían, y hay que insistir en que el retraso que se produce respecto a los hombres es de 10 años o más, con la consiguiente repercusión que tiene a nivel de salud física y mental».
Tras destacar con avances claves la creación, impulsada por ARAD, de la comunidad GPS para la atención de las mujeres con problemas de violencia de género y adicciones; o los beneficios de la puesta en marcha de la Unidad de Patología Dual, la psicóloga ha considerado «imprescindible un enfoque comunitario que ataque los diferentes aspectos tanto sociales como de atención y de prevención a todos los niveles, médico, psicológico, social… Nosotros siempre intentamos que el tratamiento pueda ser individualizado y adaptado a la necesidad del paciente, pero es verdad que en otros recursos especializados sí que la parte preventiva es importante para que no lleguemos a que la persona venga a este recurso en situación de cronicidad y de complejidad».
Preocupación familiar
La presidenta de ARAD, que ha admitido que «cada vez tenemos más demanda, mucha de familias que se ven un poco asustadas y angustiadas por el desconocimiento y que quieren saber cómo plantear ese problema familiar», ha desgranado las grandes cifras asistenciales de la entidad el pasado año: 251 personas fueron atendidas en el servicio de información, orientación y acogida; 153 tuvieron tratamiento ambulatorio; 194 estuvieron en coordinación con el Sistema Público de Salud; 110 personas participaron en el programa ‘Reducción de daños’, 39 en el de apoyo a personas en tratamiento con metadona, 38 en prevención de violencia para mujeres en tratamiento, 37 en intervención social para mujeres con problemas de adicción, otras 30 participaron en el programa de apoyo a la inserción socio laboral, también se atendió a 165 familiares y a 18 pacientes en la Unidad de Patología Dual (en colaboración con el Seris). Además, 103 personas acudieron a la jornada formativa ‘Violencia de género y adicciones; Comunidad GPS de La Rioja’.
ARAD, que cuenta en la actualidad con nueve personas en plantilla, incluidas cuatro psicólogas sanitarias y dos trabajadoras sociales, ha diseñado también ya la nueva cita de su jornada formativa anual, que celebrará el próximo 23 de octubre en Logroño con la presencia de expertos y dedicada en esta ocasión al Chemsex, el uso sexualizado de sustancias. «Hemos visto que, por desgracia, hay una gran incidencia entre la población homosexual, con prácticas de sexualidad asociadas al uso de sustancias y el consiguiente incremento de múltiples riesgos. Pensábamos que aquí en La Rioja había muy poquitos casos, pero al hablar con los colectivos hemos visto que no es así», ha concluido las responsables de la entidad».

