JORNADAS FORMATIVAS

El pasado mes de noviembre de 2020, A.R.A.D organizó tres jornadas formativas relativas a un tema que consideramos de especial importancia en nuestro ámbito de actuación, el tema elegido fue ADICCIONES Y FAMILIA. CLAVES PARA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO.

En el año 2015, organizamos nuestra primera jornada de formación referida a las Adicciones Sin Sustancia. Tras la gran acogida, reflejada en una importante participación y excelente valoración, nos fijamos como propósito la realización de una jornada anual.

Los siguientes temas que hemos tratado han sido: Violencia de género y adicciones (2016), Alcohol y menores (2017), Debate sobre el cannabis (2018) y Novedades en los Juegos de Azar (2019).

Los problemas adictivos están cada vez más presentes en nuestra sociedad y afectan no sólo a los individuos que las manifiestan sino a las familias, parejas y todo el sistema social, sanitario, educativo y cultural en su conjunto. Desde una mirada reflexiva y con información basada en la evidencia y en la práctica preventiva y terapéutica hemos tratado de enriquecer la perspectiva de los/las participantes en su labor profesional y dotar de herramientas y estrategias para una adecuada intervención con todas las personas afectadas por una adicción. 

En este sentido, la familia se convierte en un elemento determinante de cambio sobre el que debemos dirigir nuestra mirada para mejorar tanto la prevención como las intervenciones terapéuticas.

Nuestra intención con la celebración de estas jornadas era abordar cuestiones fundamentales relativas a la aparición y mantenimiento de conductas adictivas desde los individuos hasta los sistemas en los que se integran (familia, pareja, recursos sanitarios, sociales, educativos, culturales, etc.).

Con la celebración de esta Jornada nos marcamos los siguientes objetivos:

  • Prevenir la aparición de conductas adictivas y otros problemas de salud mental en adolescentes y jóvenes.
  • Entender la relevancia de la familia y los procesos de acompañamiento desde la infancia para la prevención de la aparición y mantenimiento de conductas adictivas.
  • Informar, de forma objetiva y veraz, sobre los avances en el estudio de los fenómenos adictivos desde el análisis del sistema familiar.
  • Adecuar y optimizar las interacciones y prácticas de los recursos que intervienen con familias afectadas por una adicción.
  • Ofrecer estrategias e intervenciones específicas facilitadoras de procesos de cambio sobre los sistemas familiares y los individuos afectados directa o indirectamente por una adicción.

Con estas metas presentes, configuramos un programa en el que tuvieran cabida los distintos aspectos que queríamos tratar.

Durante la primera jornada celebrada el 10 de noviembre, eminentemente de carácter preentivo contamos con la presencia de dos grandes profesionales, Silvia Allué Escur y Tony Corredera Larios.

La ponencia de Silvia que llevaba por título «¿Dónde empieza y acaba la “familia”? Los sistemas que nos influyen y no podemos obviar». Nos permitió reflexionar sobre los planteamientos más adecuados para un adecuado enfoque preventivo (reduciendo los factores de riesgo y aumentando los factores de protección frente al consumo de drogas y otras conductas susceptibles de generar adicción). Silvia, nos habló de la necesidad de un análisis y diagnóstico de la realidad bio-psico-social, cultural y comunitaria desde un modelo ecológico con perspectiva de género y atendiendo a los sistemas de influencia directa e indirecta que afectan a las personas.

La ponencia se centró en varios aspectos. Por una parte, los factores de protección tanto individuales como familiares (comunicación familiar, relaciones de apego seguro, normas y límites, ocio en familia, buen modelado, interacción y relación positiva con otros microsistemas, etc). Por otra, nos habló de los ejes de vulnerabilidad y factores que pueden ayudar y proteger a los/las niños/as y adolescentes en distintos espacios: escuela, barrios, red comunitaria y asociativa. La ponente ofreció claves esenciales a los/las profesionales acompañantes en esos procesos vitales (respeto hacia las opiniones de los/las menores, indagación y conocimiento de su momento vital, visibilizar y destacar sus cualidades, puntos fuertes y áreas de éxito, darles herramientas de voz, voto y participación activa, hacerles protagonistas y ayudarles a planificar, diseñar, ejecutar y evaluar su propia actuación, potenciar la corresponsabilidad y el sentimiento de pertenencia en su comunidad, etc.). Silvia se detuvo en señalar los elementos a potenciar y visibilizar de forma diferencial en chicas y chicos, así como los motivos y causas que pueden dar lugar al abuso de sustancias o adicciones atendiendo a las características de género pudiendo orientar a los/las profesionales en su actividad preventiva.

La segunda ponencia de esa tarde conducida por Tony Corredera Larios versaba sobre “Las Fortalezas de la Familia: Prevención Basada en Factores de Protección”.

En el ámbito de la Prevención de las Adicciones (universal, selectiva o indicada), ha habido un patrón continuado de propuestas basadas en la reducción de los Factores de Riesgo, siendo pocas las propuestas que incluyeran un trabajo directo de potenciación de Factores de Protección. Tony, desde la psicología positiva y su propia y amplia experiencia profesional nos aproximó al estudio del funcionamiento óptimo del ser humano y de las Fortalezas Personales.

Se ha descrito en diferentes estudios cómo el desarrollo y utilización de las Fortalezas Personales se asocia a un incremento de bienestar personal, una mejora del rendimiento en diferentes áreas de la vida, incluyendo una mejora del funcionamiento de las relaciones interpersonales. En este sentido Tony nos dio distintas claves, herramientas y ejemplos de su actividad profesional para trabajar el Modelo de las Fortalezas Personales, proponiendo un cambio en la mirada en el trabajo de Prevención de Adicciones: hacia un enfoque basado en potenciar los Factores de Protección y tratando de responder a las siguientes cuestiones: Como padres, ¿podemos ayudar a nuestros hijos a descubrir, desarrollar y potenciar sus fortalezas? ¿Es posible compartir las fortalezas de los miembros de la familia para gestionar situaciones de crisis? ¿Pueden ser las Fortalezas de la Familia un Factor de Protección en el ámbito de las Adicciones? Como imaginareis las respuestas y propuestas fueron tan o más interesantes que las propias preguntas.

En la segunda jornada celebrada el 17 de noviembre contamos con la presencia de dos psicólogas especialistas M.ª José Pejenaute Moraga (Clínica y consultora EMDR España) y Carmen Castroviejo Bermejo (psicóloga especialista en Psicología Clínica Infanto-juvenil y Atención Temprana y presidenta de ARAD).

La primera ponencia de la tarde que llevaba por título «Familia, apego y trauma» conducida por M.ª José, nos planteó desde un inicio, si es la adicción una elección y si cabe preguntarse más bien por qué las personas sienten dolor… siendo la adicción un síntoma y una forma de regulación externa ante ese dolor. Según confirman las investigaciones, las experiencias adversas vividas en la infancia en determinados periodos críticos van manifestándose en “psicopatologías” a lo largo del ciclo vital.

Todas aquellas experiencias que tienen lugar en la infancia y adolescencia dejan huella en un cerebro en desarrollo. El cual, a través de procesos de aprendizaje implícito y mediados por la predisposición biológica, configuran el cerebro. Estos acontecimientos y sucesos de carácter traumático pueden sentar las bases de la desregulación y el uso de patrones disfuncionales que pueden reactivarse en la edad adulta dando lugar a posibles patologías como depresión, ansiedad o síntomas diversos derivados de las mismas pudiendo conducir a la adicción a las personas que sufren. En este sentido, M.ª José nos proporcionó una amplia explicación de los vínculos de apego y las dinámicas disfuncionales dentro de las familias y los impactos que todo ello, puede provocar sobre el sistema nervioso y la vida de las personas.

La segunda ponencia de la tarde llevaba por título “La intervención familiar temprana en la prevención de las conductas adictivas en adolescentes y jóvenes. Estilos educativos y comunicación en la familia.

En la misma, Carmen nos habló ampliamente con multitud de ejemplos de cómo se aprende un comportamiento y cómo pueden los/las padres fomentar las conductas positivas y ayudar a sus hijos/as a reducir y eliminar los malos comportamientos. La importancia de las reacciones y consecuencias de los padres ante las buenas y malas conductas, ser buenos modelos en el día a día, así como la comunicación y los estilos educativos más óptimos permitieron a familias y profesionales tomar nota acerca de su propia actuación para promover conductas y aprendizajes positivos.

Por último, el 24 de noviembre contamos con la presencia de dos profesionales de ARAD, María Milagro Sáenz (psicóloga especialista en terapia familiar sistémica) y José Luis Rabadán Rituerto (médico especialista en adicciones y socio de honor).

La primera ponencia llevó por título “Favorecer el cambio de la conducta adictiva. Orientación y tratamiento en el sistema familiar”. María nos aproximó a la intervención familiar desde una perspectiva sistémica refiriendo ampliamente tanto las características cómo los elementos estructurales y relacionales a evaluar y tratar en relación a las dinámicas familiares inadecuadas que pueden mantener la conducta adictiva y cómo favorecer su modificación.

La segunda ponencia titulada “La importancia de la familia en la adherencia al tratamiento farmacológico y el cumplimiento de las indicaciones médicas”, fue impartida por nuestro médico José Luis Rabadán Rituerto.

En primer lugar, José Luis refirió qué entendemos por adherencia terapéutica y qué variables predicen un mayor o menor cumplimiento de las orientaciones y pautas dadas por el equipo terapéutico, posteriormente, realizó una amplia revisión de los factores que pueden mejorar esta adherencia al tratamiento entendiendo la familia como un soporte fundamental si recibe la orientación adecuada para favorecer el proceso de la persona afectada por la adicción.

Esperamos que las jornadas de formación de 2020 os hayan suscitado interés y curiosidad.

Nos queda simplemente, agradecer vuestra participación a todas aquellas personas y profesionales que nos acompañasteis telemáticamente durante las mismas. Gracias por vuestros comentarios, valoraciones positivas y el reconocimiento a la calidad de nuestras formaciones y la labor educativa, sanitaria y social que realizamos.

A todos/as aquellos/as que no pudisteis asistir os animamos a participar en próximas ediciones para enriquecer vuestra práctica profesional y ampliar la mirada en este ámbito todavía tan desconocido y lleno de prejuicios como son las adicciones.